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Showing posts from April, 2021

Cosas que aprendí en la cocina: ganarse el derecho a la improvisación.

Cocinar es una actividad altamente sensual. Principalmente porque tanto el proceso, como la apreciación culinaria, requieren de todos nuestros sentidos. Todos. Hasta la audición. Si no me crees, calienta aceite en un sartén y echa ajo y cebolla, para que escuches el hermosísimo sonido sibilante con el que inician casi todos los platillos salados deliciosos, o haz la prueba de darle golpecitos a la corteza de una arepa para saber si está lista. Te lo digo: todos.  En fin, disfrutar un platillo es una acción de varias dimensiones, algo así como un placer polivalente. Sin embargo, a la mayoria de nosotros, (que tenemos más crédito como comensales que como cocineros) se nos olvida frecuentemente que detrás de la muy hedonista puesta en escena, todo lo que pasa con los alimentos dentro de una cocina es ciencia. Inspiración y sello personal, claro. Pero, en principio, un conjunto de reacciones químicas que los cocineros han aprendido a manipular para lograr sabores y texturas específicos...

El juego : parte 2.

La semana pasada estuvimos hablando sobre la noción del "juego"... ...no literalmente, por supuesto, la interacción que puede generarse a través de un blog es completamente asincrónica y, si a eso vamos, nadie dice nada en voz alta. Sería mucho más preciso indicar que la semana pasada yo dejé algunas ideas en esta página, que tú leíste parcialmente o en su totalidad en un espacio de tiempo que yo no puedo determinar. Sin embargo, no solemos necesitar ese nivel de exactitud en el idioma. Al final del día, muy poco nos detenemos a pensar en lo que significan realmente las palabras o en cómo las estamos usando. Yo digo que estuvimos hablando y tú ni lo lees dos veces, porque no es correcto pero nos entendemos. Estuvimos hablando.  En fin.  Definimos el juego como el conjunto de acciones que llevamos a cabo para alcanzar un objetivo en un punto específico de nuestras vidas. El juego establece de qué manera y para qué estamos usando nuestra energía, así como lo que se requiere par...

El juego. Parte 1.

 Estos últimos meses, he luchado para mantener algún nivel de productividad. No me despierto del mejor humor, paso horas vacías en redes sociales (sin socializar con nadie, obviamente) y veo el reloj solo para negociar con él ("dentro de 5 minutos", "cuando termine este video empiezo", "no tiene sentido comenzar a las 2:33"). Me preocupa, porque estoy en una tierra perdida, no es trabajo ni es ocio libre de culpa. Es el peor tipo de tiempo, tiempo que no corresponde.  Siendo una persona más racional que sentimental, he querido entender esta forma destructiva de usar mi propio tiempo y por qué no he querido sacarle (un mejor) provecho. La productividad es probablemente uno de los temas más populares en internet. Lo era incluso antes de la pandemia, que nos tiene a todos encerrados, tristes y, peligrosamente improductivos. Ser productivos no es suficiente, la idea es que queramos serlo, que sigamos haciendo girar los engranajes del mundo, masticando la idea ...

Querido YouTube, tengo más de 30...

 Los días de cuarentena tienen una cualidad elástica distintiva. Se ven infinitos, como si cada nuevo amanecer empezáramos a andar hacia una ciudad que se ve del tamaño de un alfiler. Sin embargo, también se terminan, como todas nuestras medidas de tiempo. Hay suficientes versiones de la nada para llenar varias vidas, por eso nunca debemos preocuparnos. Una de mis favoritas, es ver videos de YouTube.  En uno de ellos, alguien proponía "unirse al club de las 5:00 AM". Al parecer, hay un grupo de personas en el mundo que decide despertarse a esa hora por gusto, sin tener que ir a trabajar o salir corriendo por la alerta sísmica, pasar los primeros 20 minutos de la mañana haciendo ejercicio, los siguientes 20 aprendiendo algo y los útimos 20 de esa primera hora, meditando. Contra todo pronóstico, me pareció una excelente idea. Contra todo pronóstico, porque precisamente empecé este texto diciendo que los días de cuarentena ya se me hacen demasiado largos, ¿Quién en su sano juici...